Sobre el 5 de Talleres

Sobre El 5 de Talleres de Adrián Biniez

Desde hace un tiempo circula en internet un video del Gordo Richard. Se trata de un crudo documental sobre barras bravas argentinas. Cuando entrevistan al hincha de San Telmo, en plena Isla Maciel, saca un arma y comienza a descargar balas frente al periodista. El fútbol, como casi todo, tiene divisionales que delimitan de manera rigurosa la calidad del juego y de los jugadores. Primera, segunda, tercera; la A, la B, o la C, da igual…Desde las grandes estrellas millonarias  a los pataduras semi profesionales que se la rebuscan para hacer unos mangos en cada partido. Cada categoría tiene también sus propios hinchas y dirigentes, fuertes empresarios que gobiernan el fútbol o pancheros y pequeños comerciantes que prefieren menos familia y más club de barrio. Todo está en el gran espectáculo del fútbol.
El 5 de Talleres se mete en un espacio casi amateur, ese del pasto desparejo y las líneas de cal medio borroneadas. Y desde ahí construye una historia de amor casi naif entre un mediocampista rústico y huevudo y su paciente chica. Pasa que él está pensando en el retiro, esa cosa que a los futbolistas les llega con la injusticia de la juventud. Por eso se deprime y juega a la Play. Pero deben pensar en un futuro más allá del fútbol y su changa de fumigador. Y ella está ahí para bancarlo a full y sostenerlo con paciencia.

Es posible que muchas personas en el mundo conozcan más a Maradona que a Gandhi. Pero es que el Diegote la rompía. También es justo reconocer que no abundan las películas de fútbol. En 1981 John Houston juntó a Stallone, Pellé, Michael Cane y armó una historia inverosímil con ciertos visos de “basado en un hecho real”. Y no hay mucho más sobre el deporte más popular del mundo.  Adrián Biniez hizo un golazo con su ópera prima, Gigante, y ahora suda fútbol en su segundo filme. Por suerte, no es una película para todos, puteadas y porteñadas mediante. Ideal para mateadores de cancha chica, viejos gritones pegados al alambrado y toda la fauna de hinchas sinceros y dolidos por el fútbol, que deberán apurarse para verla antes de que la levanten de cartel.