Sobre el 5 de Talleres

Hasta en las mejores familias


Sobre Agosto

Se trata del intento de llevar al cine un texto dramático que tuvo mucho éxito en Broadway. Tanto, que fue representado en varios lugares del mundo, incluso en Uruguay. Para la película se logró un reparto de primera: Meryl Streep, Julia Roberts, Ewan McGregor, Chris Cooper, Juliette Lewis y hasta el escritor Sam Shepard se sumó a este elenco bajo la dirección de un no tan conocido John Wells.

La desaparición del padre es el desencadenante de una reunión familiar en el marco de una calurosa temporada de agosto en Oklahoma. Allí se expondrán las miserias de un matrimonio en decadencia encerrado en los vicios del alcohol y las pastillas. Pero ese es sólo el comienzo. El texto del americano Tracy Letts habla de la soledad, los hijos ausentes, los padres que critican el talento de sus chicos, y hasta de viejos enfermos con un pasado sexual y afectivo inimaginable. Nada raro: gente que se equivoca y sigue. Y Letts, ganador del premio Pulitzer por esta obra, lo hace sin concesiones y con la fuerza punzante de lo incorrecto. Como en las mejores familias, aunque casi ninguna lo sea en verdad, hay hijos que fuman porro y hombres maduros que intentan enamorar chiquilinas. Todo se asienta en secretos, susurros y mucha hipocresía. Como al pasar, los personajes de la película largan sentencias de tipo: “Las mujeres no son sexy cuando viejas”, o “La verdad de un matrimonio es que no se puede competir con una mujer más joven”. Las confesiones son feroces. “Fuck love”, dirá alguno de los personajes, y por cómo viene la mano podrá ser cualquiera. Se expone una visión pesimista de la vida, aunque Agosto es también una comedia negra que practica el cinismo a la perfección. Bajo el humor circula una rabia solapada, algo así como una gracia sin risa, apenas una cara que se contrae de emoción y, como un látigo, vuelve rápido a la normalidad.

Deja de manifiesto que la vida es una lucha constante y triste, aunque ser consciente de todo eso puede ser también muy divertido. O por lo menos mejor que vivir en nuestra propia ignorancia.

Quizás por ser una adaptación de una obra teatral no utiliza demasiados recursos cinematográficos, pero el texto es tan preciso y contundente que lo soporta a la perfección. Acá no hace falta mucho; basta con unos pocos planos y el valor central de las actuaciones, que son excelentes y se acompasan a la cuestión. Con merecimiento Meryl Streep y Julia Roberts fueron nominadas al Oscar, y a nadie hubiera sorprendido que lo ganaran.

Ciertas veces el crítico de cine abunda en excesos de conocimiento o en la simple pedantería, tanto así como un joven adolescente aburre con sus abundantes lecturas, o un escritor consagrado asegura que leyó el Ulyses de Joyce a los 11 años. Dicho y aclarado este punto, cuento que vi Agosto Condado Osage tanto en su versión teatral en Buenos Aires como en Montevideo, en una gran apuesta del Teatro El Galpón. Y del cine o el teatro, salí perturbado (“si esto no te toca hacete ver”, dijo un amigo en la triste esquina de 18 de julio y Carlos Roxlo). Tengo la firme sospecha que la Mercedes Morán de la versión porteña fue igual de buena que Julia Roberts. Y las dos deslumbraron. Desconfío que perfectamente puede sustituirse a Sam Shepard o Juan Manuel Tenuta (quienes representaban el mismo personaje) por Emilio Disi o Tristán, y la obra sería igual de buena. Otro tanto sucede con la música si cambiamos a Gustavo Santaolalla por Karina, la novia del Kun Agüero. Es sin duda una obra que banca mucho.

Ideal para personas que les gusta sufrir y reír de la desgracia humana, puede decirse que Agosto es el opuesto de El Show de Bill Cosby o La Familia Benvenuto. A veces la vida puede ser muy jodida, pero al fin de cuentas todo va a estar bien.



Publicado en Roumovie el 28 de marzo de 2014